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PREVENCIÓN
Estírate para combatir las dolorosas agujetas

El ejercicio gradual y el calentamiento alivian la aparición de este fenómeno asociado a la práctica de deporte
Teresa Rey, Bien - 05/10/2007 
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La mayoría de la población las ha padecido alguna vez, y aunque no suelen durar mucho su dolor resulta bastante molesto. Estamos hablando de un fenómeno bastante común tras la práctica de algún deporte: las agujetas. Pero, ¿qué son realmente las agujetas?. Según Pedro Manonelles, secretario general de la Federación Española de Medicina del Deporte (Femede), "las agujetas son un dolor muscular cuya característica fundamental es que su aparición está vinculada a la realización de un esfuerzo físico o con el hecho de retomar un deporte después de haber estado un periodo largo en reposo". Afortunadamente, son molestias que tienen una duración limitada en el tiempo y como mucho se sufren cerca de tres o cinco días, siendo rara la vez que se prolongan durante una semana.

Las causas de su aparición son variables. Uno de los motivos puede ser, por tanto, que no se esté acostumbrado a hacer deporte, pero también surgen al reiniciar la práctica deportiva y "en algunas ocasiones — explica Manonelles — se originan cuando, a pesar de estar en forma, se produce un cambio muy notorio de la forma de entrenamiento". "En definitiva el fenómeno de las agujetas se produce cuando el territorio muscular en el que se está trabajando no se encuentra totalmente adaptado al esfuerzo que se plantea al organismo en ese momento".

Si tuviéramos que describir el dolor característico de las agujetas podríamos decir que es similar a una especie de pinchos o agujas (de ahí el nombre) que se clavan en el interior del músculo.



¿Por qué aparecen?



El origen de las agujetas ha estado respaldado por diferentes teorías, principalmente porque no se trata de una patología, sino de un fenómeno de adaptación del organismo a una determinada situación, tal y como explicó a BIEN el especialista. La hipótesis más extendida durante mucho tiempo era que tras enfriarse el músculo, el ácido láctico (productos de deshecho del organismo) se acumulaba cristalizándose en forma de agujas causando un dolor mecánico.

Hoy en día esta creencia se ha descartado plenamente al comprobar que es falsa y la explicación actual es otra. Tal y como aclara Manonelles "las agujetas se producen porque tiene lugar una afectación de las pequeñas fibras musculares que están trabajando a través del ejercicio físico, dando lugar a una serie de pequeñas roturas inapreciables, sin llegar a considerarlas clínicas, y que producen una estimulación de los receptores de las zonas musculares afectadas".



Cómo evitarlas



Manonelles asegura que prevenirlas o evitarlas es prácticamente imposible, sobre todo desde el momento en el que se considera que forman parte de un proceso de adaptación. Lo que sí se puede hacer es disminuir su intensidad o duración. Para ello es necesario, tanto antes como después de comenzar la práctica deportiva, hacer una serie de estiramientos y un correcto calentamiento.

Otra manera de prevenirlas es comenzar a hacer deporte de forma gradual. "Si el primer día — apunta el experto — nos pegamos un palizón, tendremos molestias musculares durante mucho tiempo". "Hay que empezar poco a poco y haciendo ejercicios razonables que no superen lo que se puede considerar lógico dentro de un programa de entrenamiento".



No al agua con azúcar



Siempre se ha dicho que el agua con azúcar o el bicarbonato alivian las agujetas, sin embargo el representante de la Femede, Pedro Manonelles , asegura que no sirven para nada. "En una práctica deportiva de cierto nivel el bicarbonato puede resultar inconveniente, ya que este elemento altera el pH del organismo y no interesa tomarlo especialmente en cantidades grandes". "Por otra parte, un exceso de glucosa, también puede resultar perjudicial".

No obstante, si las molestias limitan la función deportiva, se puede tomar un analgésico menor y desarrollar un programa de estiramientos y de calentamiento previo y posterior al ejercicio, aconseja el doctor.

En cuanto a la aplicación de frío tampoco es una buena opción para paliar este dolor muscular. Aunque el frío se utiliza como antiinflamatorio y analgésico, en las agujetas puede que no sea bien tolerado por el deportista. Cuando hay un proceso inflamatorio claro, por ejemplo un esguince de tobillo, sí puede resultar útil, pero en el caso de las agujetas el componente inflamatorio no existe o es mínimo, por lo que aplicación de frío seguramente no tiene tanta utilidad, incluso puede que resulte algo molesto, concluye el especialista en medicina deportiva.


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