|
|
 |
COSMÉTICA
El sol puede ser un aliado
Conociéndolo y aplicando el sentido común este verano podrás obtener un bronceado sano y seguro
T. Rey
bien - 16/07/2010
|
|
|
1.Tipos de radiaciones solares
El sol es la estrella que nos da la vida, pero exponernos a su influencia puede ser muy perjudicial si no somos precavidos. El porqué de esta actitud se encuentra en los elementos que componen el astro rey. Los rayos solares son radiaciones electromagnéticas con diferentes longitudes de onda que se dividen en varias clases:
o Radiaciones ultravioleta UVC, UVA y UVB. La primera (UVC) es la forma más enérgica y dañina para la piel, pero es absorbida completamente por el ozono, por lo que no hay que protegerse de ella, explica Manuel Fernández, dermatólogo de la Clínica Dermatológica Pedro Jaén. Las otras dos sí alcanzan la superficie terrestre, por ello hay que paliar sus efectos. La radiación UVA es la de mayor longitud de onda y penetra profundamente en la piel causando daños permanentes. La UVB alcanza la epidermis y es la responsable del bronceado y del eritema solar (enrojecimiento).
o Luz visible (efecto luminoso). Produce una acción antidepresiva.
o Radiación infrarroja (IR). También hay varios tipos según la longitud de onda. Hasta ahora se consideraba que la IR-A sólo tenía un efecto térmico sobre la piel. Sin embargo, recientes estudios de la Universidad de Düsseldorf (Alemania) han demostrado que penetra hasta la hipodermis (capa más profunda de la piel), lo que según Jean Krutman, profesor de Dermatología y Medicina Medioambiental, provoca daños visibles en la salud de la dermis (arrugas profundas y deshidratación cutánea).
2.¿Por qué protegerse?
El exceso de radiaciones solares sobre la piel origina fotoenvejecimiento, esto es, acelera los procesos del deterioro cutáneo: manchas, arrugas, flacidez, etc. No obstante, su consecuencia más dañina es el cáncer de piel o melanoma "cuya causa principal es la exposición crónica y excesiva a la radiación ultravioleta", especifica el doctor Fernández.
3.Factores que propician las quemaduras
Lugar: no es lo mismo tomar el sol en una playa del norte de España que en África. Los rayos UV se vuelven más fuertes cuanto más cerca se está del Ecuador.
Altitud: la intensidad de los rayos solares es mayor cuanto más alto nos situemos.
Superficie: el agua puede reflejar hasta un 25 por ciento las radiaciones; la arena seca, cerca del 17 por ciento; la hierba, el 10 por ciento; y la nieve, alrededor del 85 por ciento.
Estación: el ángulo de inclinación del sol respecto a la tierra varía en cada época del año.
Franja horaria: en las horas centrales los rayos inciden de forma perpendicular en la piel ocasionando un perjuicio mayor.
La edad, si se está embarazada o el fototipo de piel son también aspectos a tener en cuenta.
4.Pantallas físicas y químicas
Las cremas solares puede contener dos tipos de filtros: físicos y químicos. En los físicos se suelen emplear partículas de zinc, titanio e incluso mica. Cándida Losa, vocal de dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Guipúzcoa, comenta que éstos actúan como una barrera frente a las radiaciones creando una especie de pantalla. Se emplean principalmente para personas con problemas dermatológicos o cuya piel es más frágil como en ancianos o bebés. También resisten mejor los elementos externos (agua, aire, arena, etc.)."Protegen de manera más eficaz frente a las radiaciones UV -apunta Fernández-, pero son cosméticamente menos aceptables para los pacientes"._
Los filtros químicos son más frecuentes en los productos para grupos poblacionales sin complicaciones aparentes. "Incorporan sustancias que paralizan los efectos nocivos del sol, se extienden más fácilmente y tienen un condicionante estético más aceptado por los usuarios", expone la farmacéutica.
5.¿Qué hay que mirar en el envase de una crema solar?
Los productos solares tienen que ajustarse a la normativa de la CE porque es la única forma de saber que contienen unas garantías sanitarias mínimas.
Hay que fijarse en que protejan frente a las radiaciones UVA, UVB e IR.
El factor de protección solar o sun factor protection (SPF) dependerá del fototipo de cada persona, pero los dermatólogos recomiendan en todos los casos un mínimo de SPF_15. La legislación actual establece que 50+ es la categoría más elevada de protección que puede aparecer en una crema.
También es recomendable evitar fotoprotectores que lleven en su composición excipientes que puedan provocar irritaciones o alergias, por ejemplo, parabenes o fenoxietanol.
La formulación tiene que ser resistente al agua algo que aparece especificado en el envase. Hoy en día casi el cien por cien de estos artículos posee esta característica.
6.¿Cuál es mi SPF?
Hay personas que desconocen qué factor de protección deben usar. Para salir de dudas el doctor Fernández explica que lo más apropiado es recurrir a la clasificación de Fitzpatrick. Todo un referente en este ámbito, pues ordena la piel en seis tipos según la sensibilidad al enrojecimiento (eritema) y la capacidad de broncearse. Los individuos con la piel muy clara y sensible (fototipo I) no adquieren color ni aún con una exposición solar reiterativa. Suelen tener el pelo rubio o pelirrojo y los ojos azules. El tipo de dermis y características de las personas se van oscureciendo a medida que el fototipo aumenta de número, de modo que el seis se corresponde con la raza negra que aún se pigmenta más con el sol. Si se tienen dudas sobre el fototipo al que se pertenece, Losa considera que lo mejor es consultar con un profesional. Generalmente los que están entre el uno y el tres necesitan un protección solar más alta.
7.Influyen las cremas en la absorción de la Vitamina D?
La radiación UVB induce la síntesis de vitamina D. Su principal función es aumentar la absorción intestinal de calcio y fosfato y favorecer la mineralización de los huesos. Dada la importancia de este micronutriente el sol resulta imprescindible para el organismo y pese a algunas opiniones encontradas por parte de diferentes expertos el uso de protector solar no impide la absorción de la vitamina D. "Ningún fotoprotector protege un cien por cien de las radiaciones solares -añade la experta-, siempre dejan pasar parte del sol ya que nos seguimos poniendo morenos. Con diez minutos al sol es suficiente para beneficiarse de esta vitamina, algo que normalmente ocurre con el simple hecho de caminar al aire libre debido a que llevamos al descubierto la cara o las manos y, ahora en verano, otras zonas como los brazos o las piernas". Por su parte, Fernández aconseja que en poblaciones de riesgo (menopausia prematura, osteoporosis, etc.) es más útil el suplemento oral con vitamina D que la exposición solar.
8.¿Cómo hay que hacer la aplicación?
Para una correcta actuación de estos productos es necesario aplicarlos media hora antes de tumbarse sobre la toalla. En palabras de Cándida Losa, "esto es imprescindible para que traspasen bien la piel y formen una película protectora adecuada".
Después de baños prolongados hay que hacer una nueva aplicación, al igual que una vez transcurridas dos horas.
En los envases se suele indicar el modo de aplicación. Los laboratorios Pierre Fabre dan una serie de pautas en cada caso: en el rostro y cuello de un adulto el promedio es de siete dosis (tubo dosificador) o un dedo de crema; para el resto de las zonas corporales -ambos brazos y piernas (por delante y detrás), pecho, vientre y espalda-, dos dedos.
Si se usan spray, lo normal, por ejemplo para el antebrazo de un adulto, es seis pulverizaciones (tres o cuatro para un niño).
Los sticks hay que pasarlos siete veces por la zona a tratar.
9.Grupos de riesgo
Un grupo especialmente sensible a los efectos nocivos del sol son los niños, sobre todo los recién nacidos y los bebés. Por este motivo, desde la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) recomiendan no exponerlos al sol hasta los seis meses de vida. A partir de esa edad sí se puede hacer, pero con precaución. Los expertos aconsejan utilizar productos con un factor de protección muy alto, sin alcohol, resistentes al agua, en spray, y emplearlos aun estando en la sombra.
Las embarazadas también tienen que tener respeto al astro rey. Deben usar un protector solar de al menos factor 30 para evitar problemas como el cloasma, es decir, la aparición de manchas oscuras en el rostro.
Al igual que los niños, las personas mayores constituyen otro grupo de población muy sensible a los efectos del sol. Esto es así porque con el paso de los años se reduce progresivamente la producción de melanina, por lo que la piel va perdiendo su capacidad para protegerse de forma natural ante las radiaciones. Por este motivo, las personas mayores deben protegerse con un fotoprotector de factor elevado.
10.Lo que está prohibido
Tomar el sol entre las 12 y las 16 horas (aunque algunos expertos establecen la franja de mayor radiación ultravioleta entre las 11 y las 15 horas).
Se aconseja no aplicar en la piel perfumes y colonias que contengan alcohol y/o esencias vegetales, debido a que son fotosensibilizantes.
Quedarse estático durante horas mientras se reciben los rayos solares. Es más sano coger color mientras se camina, por ejemplo, por la orilla de la playa.
No olvidarse del fotoprotector aunque esté nublado. En estas condiciones los rayos UVA pueden actuar negativamente sobre la dermis y provocar su envejecimiento prematuro, ya que hasta un 90 por ciento de la radiación solar puede atravesar una capa de nubes, según informan especialistas de Piz Buin.
|
Opiniones de los lectores (0 comentarios)
No hay comentarios en esta noticia
Ver todas las opiniones
|
 |
Otras noticias |
 |
|
|
|
|