|
|
 |
FERTILIDAD
El 'reloj biológico' de la fecundidad se retrasa
En mujeres mayores de 40 años, la posibilidad de gestación natural es del 5% porque disminuye su reserva ovárica
Sonia Garde, Bien - 14/09/2007
|
|
|
| |
|
|
En la actualidad, es normal que las mujeres decidan ser madres más allá de los 35 años debido a un nuevo modelo social determinado por el alargamiento del periodo de estudios, la incorporación de la mujer al mercado laboral, el retraso en la edad de emancipación y la inestabilidad en el empleo, entre otros factores. Pero esta situación tiene su pega: la edad juega en contra de la fertilidad, según la doctora Rebeca Vaca Sánchez, vocal de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).
El 'reloj biológico' avisa sobre la disminución de la fertilidad conforme pasa el tiempo. La naturaleza prepara a las mujeres para tener hijos antes de los 30 y, a partir de este momento, empieza a reducir las oportunidades de gestación natural. Aunque se pueden tener hijos a los 50 ó 60 años, no es lo aconsejable, explica la experta.
Hace años se consideraba un embarazo de alto riesgo a la primeriza mayor de 35 años, mientras que hoy día se considera por encima de los 40 años, aunque dependerá de su estado de salud. No necesariamente todas las madres de edad avanzada van a tener problemas durante la gestación o la concepción, pero sí que se ha demostrado que tienen más abortos espontáneos, más hipertensión, más diabetes gestacional y más posibilidades de cesárea en el parto. Por su parte, los niños tienen más posibilidad de sufrir algún defecto congénito (como el síndrome de Down, malformaciones físicas, etc.) de ser prematuros, de nacer con bajo peso o con problemas en el desarrollo pulmonar, explica a BIEN el doctor Pluvio Coronado, médico adjunto del Servicio de Ginecología del Hospital Clínico San Carlos (Madrid). Respecto a los cuidados que deben llevar durante el embarazo, a juicio de este experto, deben ser los mismos que en una mujer más joven: una buena alimentación, la ingesta de suplementos vitamínicos, y la realización de ejercicio físico y de controles médicos periódicos. "Lo único distinto, por el mayor riesgo de anomalías cromosómicas, es que se aconseja llevar a cabo pruebas para el diagnóstico prenatal en este grupo de pacientes (mayores de 35 años)", añade la vocal de la SEF.
Tratamientos de fertilidad
Por encima de los 40 años, la posibilidad de gestación natural es del 5 por ciento debido a la disminución de la reserva ovárica (existe un número limitado de óvulos determinados desde el nacimiento). De ahí, el incremento de pacientes que, con estas edades, acceden a los tratamientos de fertilidad, cuyo éxito disminuye en la medida en que aumenta la duración de los mismos. "Una solución a esas mujeres que demoran la maternidad es la congelación de ovocitos en su juventud. Se trata de una técnica aceptada en España, previo permiso a la Consejería de Sanidad de cada comunidad autónoma, con resultados buenos y esperanzadores para aquellas que prolongan tanto su maternidad", propone la experta.
Por otro lado, tras décadas de descenso continuado de la fecundidad, en los últimos años se ha producido una estabilización de este fenómeno demográfico, tanto en España como en la mayor parte de los países europeos. Y la tendencia es de recuperación en un futuro, no sólo por la inmigración, "sino también por el aumento de la natalidad en una generación que ha tenido que esperar mucho para tener hijos, pero que empiezan a tenerlos", precisa el doctor Pluvio Coronado.
Abordaje psicológico
Desde el punto de vista psicológico, una mujer mayor de 35 ó 40 años afronta exactamente igual su embarazo que una más joven, detalla a BIEN el coordinador del grupo de Interés de Psicología de la SEF, Agustín Moreno. Las diferencias surgen cuando existe un problema de fertilidad o dificultades en la reproducción, entonces el impacto es diferente. La mayoría de parejas sometidas a un proceso de reproducción asistida sufren "un estrés psicológico significativo, que se debe tratar", comenta el experto.
En su opinión, la mejor edad para tener un hijo sería la que demanda la naturaleza, es decir entre los 20 y los 30 años, ya que la maternidad requiere mucha vitalidad y fuerza física. "Quizás, el único inconveniente para las madres mayores es que físicamente estén en peores condiciones, pero en otros aspectos relacionados con la atención, cariño, etc., no tiene que haber problemas", dice. Por contra, un niño de padres mayores suele beneficiarse de una mayor experiencia de los progenitores, madurez mental y una mejor situación económica familiar.
Por otra parte, el psicólogo de la Clínica Tambre (Madrid) afirma que "no hay datos científicos que demuestren la relación directa entre el estrés que padece una mujer con la posibilidad de quedarse embarazada,. Si esto fuera cierto, ninguna mujer violada se quedaría embarazada".
En hombres
En el varón, los años también influyen en la reproducción, según la doctora Rebeca Vaca Sánchez. Disminuye su fertilidad y aumenta el riesgo de sufrir malformaciones, es lo que se conoce como andropenia. En este sentido, un estudio realizado en la Universidad californiana de Berkeley (Estados Unidos) demostró que "con la edad aumenta la fragmentación del ADN de los espermatozoides, se reduce la calidad de los mismos y su capacidad para ir en línea recta ". No obstante, esta pérdida de fertilidad no es tan marcada como en las mujeres, sino que es progresiva.
|
|